El cuerpo humano es un conjunto de complejas estructuras (tejidos, órganos y sistemas) que coordinan maravillosamente para dar la parte material de lo que es el milagro de la vida. De esta manera no solo podemos desarrollar nuestras "funciones internas" sino que realizamos una constante adaptación con respecto al medio que nos rodea.
Una de esas adaptaciones se
refiere al movimiento del cuerpo y es llevada a cabo por el sistema
locomotor. Este es un sistema especializado formado por órganos como
los huesos, las articulaciones y los músculos.
Como en todo sistema, se agrega
la irrigación (es decir, el flujo sanguíneo) y la inervación (estímulos
nerviosos); por ese motivo una fractura duele porque tiene nervios y sangra
porque tiene sangre.
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Huesos |
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Articulaciones |
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Músculos |
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Inervación (estímulos
nerviosos) |
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Irrigación |
Y gracias a la colaboración entre
huesos, articulaciones y músculos, el cuerpo humano mantiene su postura, puede
desplazarse y realizar múltiples acciones.
En cada uno de los órganos
mencionados, encontramos células especializadas para su función, formando los
tejidos (tejido es un conjunto de células semejantes que desempeñan una misma
función, como por ejemplo el tejido óseo, muscular, etc.).