Los huesos son un tipo
especial de tejido conjuntivo. Son de color blanquecino, rígidos y muy
resistentes. El esqueleto adulto tiene 208 huesos, algunos son impares y
otros pares. De los 208, 207 están articulados con otros en forma directa o
mediante ligamentos. Solamente se encuentra totalmente aislado el hioides ,
hueso impar y simétrico, que se halla situado en la parte anterior del cuello,
inmediatamente debajo de la lengua, y en la que ésta sustenta sus movimientos.
Situados por lo general en medio de tejidos blandos, a los que sirven de
soporte, permiten la masticación, forman a veces cavidades para alojar órganos
y protegerlos contra las violencias exteriores (ejemplo: aloja y protege la
médula ósea, generadora de células sanguíneas), se unen entre sí para formar
las articulaciones y sirven de palanca a las masas musculares que se insertan
en su superficie.
Sufren alteraciones como la osteoporosis y el raquitismo.
Formas y funciones
Cortos. Son sensiblemente iguales en cuanto a longitud, ancho y
espesor; reciben y soportan presiones como las que se producen entre las vértebras,
en los huesos del tarso. Se hallan agrupados (como las vértebras). Intervienen
más en cuestiones de estabilidad, como por ejemplo en el caso del tobillo.
Planos. Predomina la longitud y
el ancho sobre el espesor; son aplanados y levemente curvos y forman cavidades
protegiendo a los órganos que en ellas se encuentran (cráneo, pelvis,
omóplatos).
Largos. Predomina la longitud
sobre el ancho y el alto; tienen aspecto de columnas y funcionan como palancas
mecánicas pudiendo realizar movimientos y levantar pesos usando la fuerza de
los músculos que en ellos se insertan. Se encuentran en las extremidades
(húmero, fémur, falanges).
Mixtos (o irregulares). Tienen dos de las tres características antes
mencionadas (costillas).
Composición química
Substancias inorgánicas (minerales): calcio, magnesio, sodio.
Substancias orgánicas: oseína (sustancia que forma el tejido celular
del hueso y de los cartílagos de los
animales) y colágeno (sustancia fundamental de los tejidos conjuntivo óseo
y cartilaginoso que, por el calor, se transforma en gelatina.
El tejido óseo es el más rico en sales minerales y menos rico en agua, la que
se va perdiendo con el tiempo.
El hueso está dotado de dureza y elasticidad. Su dureza procede de sus
componentes inorgánicos, siendo el principal el calcio. Su elasticidad deriva
de sustancias orgánicas como colágeno y pequeñas cantidades de elastina. Es muy
importante consumir cierta cantidad de calcio , de acuerdo a la edad
y tamaño de la persona. Cuando una mujer está embarazada o amamantando,
necesita calcio tanto para ella como para el bebé.
Los factores que dificultan la absorción del calcio son el tabaco, alcohol,
inactividad, laxantes, café, falta de proteínas, algunos tipos de medicación y
los cambios hormonales en las mujeres de edad madura.
Crecimiento del
hueso
En el momento del nacimiento, los huesos no se hallan totalmente calcificados.
Durante la infancia y la adolescencia tiene lugar el crecimiento corporal,
gobernado fundamentalmente por el crecimiento de los huesos. Éstos presentan en
sus extremos una zona, llamada cartílago de crecimiento , a partir de
la cual se va formando el tejido óseo nuevo que determina el crecimiento en
longitud de los huesos.
Entre los 20 y los 25 años se produce la total osificación del cartílago de
crecimiento y éste se detiene.
Osteoblastos. A partir de ellos se originan los osteocitos. Están a cargo
de la formación del hueso.
Osteocitos. Células óseas maduras
Osteoclastos. Son las células que tienen a su cargo la remodelación del
hueso.
Estructura
Tejido compacto . La trama de los materiales se halla sólidamente unida
(en diáfisis de huesos largos).
Tejido esponjoso. Conforma una estructura ósea alveolada: se notan una
multitud de cavidades (en epífisis de huesos largos y parte central de huesos
cortos y planos). Una excepción es el omóplato que no tiene tejido esponjoso.
Médula ósea. Está formada por dos tipos de tejidos:
(1) la médula ósea amarilla está constituida principalmente por tejido adiposo
y
(2) la médula ósea roja es un tejido generador de células sanguíneas: glóbulos
rojos, glóbulos blancos y plaquetas.
Periostio. Membrana que envuelve al hueso y a través de la cual éste se nutre.
Contiene una vasta red de capilares y nervios que lo atraviesan por unos
orificios denominados agujeros nutricios. Los huesos requieren de su
propio suministro de sangre, la cual viaja a través del periostio hasta la
médula ósea interior.
Únicamente las caras articulares no están recubiertas por el periostio. Permite
la soldadura del hueso fracturado.
Partes
Diáfisis. Es el tallo, la porción principal del hueso. Es un cuerpo en
forma cilíndrica, un tubo hueco (canal medular), y está lleno de médula amarilla
grasa.
Epífisis. Las extremidades o extremos del hueso . Los huesos largos
crecen a partir de la unión de diáfisis y epífisis.
Palancas
Las articulaciones constituyen palancas.. Cada sistema articular es considerada una
palanca por la biomecánica.
Una palanca es una barra rígida y móvil alrededor de un punto de apoyo, que
sirve para transmitir el movimiento, por lo tanto, los movimientos del cuerpo
humano son una consecuencia de la combinación de palancas del mismo o de
distinto género .
Lesiones óseas
Pueden ser fisuras y fracturas (cerradas, expuestas, tallo verde,
conminuta , de Colle.